La presidenta señaló que una eventual remoción debe sustentarse en el desempeño integral y no únicamente en una declaración “desafortunada”
XALAPA, VER.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló que corresponderá al director general del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch Pérez, evaluar el desempeño de Roberto Ramos Alor como coordinador del organismo en Veracruz, luego de las protestas y cuestionamientos de personal médico en Xalapa.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal fue cuestionada sobre la permanencia de Ramos Alor tras la polémica generada por declaraciones realizadas durante un encuentro con médicos residentes en Veracruz.
Sheinbaum explicó que el IMSS-Bienestar cuenta con una estructura de operación que incluye la dirección general, coordinaciones estatales y regionales, así como las direcciones de centros de salud y hospitales, por lo que la evaluación de los funcionarios corresponde a la cadena de mando del organismo.
“Lo tiene que revisar el director general del IMSS-Bienestar”, señaló la presidenta, al referirse a la situación del coordinador en Veracruz.
La mandataria federal consideró que la decisión sobre una posible remoción no debe sustentarse únicamente en un video o en una declaración, sino en una evaluación integral del desempeño del funcionario y en los resultados que registra el organismo en la entidad.
“Entonces, hay que ver en particular, no por un video, sino en general, cuál es la actuación del coordinador estatal para saber si es necesario un cambio o no”, expresó.
Sheinbaum calificó como “desafortunada” la declaración de Ramos Alor, aunque planteó que este hecho, por sí solo, no necesariamente determinaría su permanencia o salida.
“Puede ser una declaración desafortunada de él, pero a lo mejor está funcionando muy bien todo, y, en todo caso, pues eso amerita un llamado de atención”, agregó.
La presidenta también explicó que para evaluar el desempeño del IMSS-Bienestar deben considerarse diversos indicadores, entre ellos el número de consultas generales y de especialidad, las intervenciones quirúrgicas y el uso de quirófanos, el crecimiento de las plantillas de médicos, enfermeras y demás personal de salud, así como el abasto y disponibilidad de medicamentos.
La polémica en torno a Ramos Alor surgió luego de un encuentro con médicos residentes en Veracruz, quienes expusieron presuntas carencias de herramientas y materiales necesarios para realizar procedimientos quirúrgicos.
Durante ese encuentro, de acuerdo con una grabación que posteriormente fue difundida en redes sociales, el funcionario respondió a uno de los planteamientos con la frase: “si no quiere operar, no opere”.
La expresión generó cuestionamientos entre integrantes de la comunidad médica y derivó en peticiones para revisar las condiciones de operación y el suministro de insumos en hospitales de Veracruz.
Hasta el momento, la presidenta no anunció la separación de Ramos Alor del cargo y dejó la evaluación de su desempeño en manos de la dirección general del IMSS-Bienestar.





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